Gracias a Dios, no hemos tenido que volver por allí, y deseo no volver en muchíiiisimo tiempo. Es una gran alegría que 2008, hasta hoy, nos haya tratado tan bien en estos temas, al contrario que 2007, año de desdichas.
Surge por estas fechas el clásico debate: Día de Todos los Santos vs. Halloween. Sinceramente, no sé por qué adoptamos fiestas extranjeras innecesarias. Bueno sí, dinero y negocio. Pero es deleznable. Yo, particularmente, me quedo con la fiesta tradicional y local. Me parece más seria y respetuosa. Algo necesario de vez en cuando. La sociedad de hoy en día le pierde el respeto a todo, y eso sí que es triste, más que esta fiesta.
Os deseo a todos un feliz Día de Todos los Santos y que penséis y recordéis (no sólo hoy) a aquéllas personas que nos marcaron con sus abrazos, sus miradas, lecciones sobre la vida y con su amor y cariño.
Ellos lo merecen todo.
