Pues sí, Don Lorenzo

Lorenzo Sanz no es santo de mi devoción. Aunque no tengo el placer de conocerle personalmente, el hecho de haber comprado el club de mis dolores en un momento tan delicado es algo que siempre le honrará. 
Esta mañana hemos amanecido con una noticia, tanto en El Mundo, como en Marca, sobre un futbolista que asegura que sus compañeros se habían vendido el pasado año en un encuentro contra el Málaga. Este hecho, además de decir bastante poco de él como compañero, como profesional y como persona; no hace sino alentar a un presidente de la Real Sociedad ávido de temas para distraer la atención. Me explico. Desde el pasado año, Iñaki Badiola intenta demostrar que el Málaga compró su ascenso. Y paradójicamente lo hace después de que jugadores del Salamanca informasen de que éste personaje había intentado comprarles (sin éxito, por cierto, no como el protagonista de la noticia de hoy). 
Es triste que aún sigan con esto. Primero porque ya les han cerrado la puerta en la cara más de una vez, segundo, porque al parecer no tiene pruebas y tercero porque la Real, un club con historia y con una gran afición, debería preocuparse más por intentar ascender este año que por alimentar a fantasmas del pasado. 
De la jornada de hoy, me quedo con las declaraciones de Lorenzo Sanz, en las que asegura que el presidente de la Real es "un cáncer para el fútbol". Razón no le falta, aunque la palabra quizá sea demasiado dura. Con todo esto, Badiola desprestigia al fútbol, pone en duda lo que el Málaga ha conseguido a base de esfuerzo e intenta mantener distraidos a los aficionados de su equipo mediante globos sonda ofendiendo su inteligencia. 
Qué triste para el fútbol, qué poca dignidad. 

1 comentario:

Sergio dijo...

Sinceramente, esto es deleznable. Ahora Fernando Sanz, Presidente del Málaga CF, ha dicho que si Jesuli no se retracta en sus palabras, el Málaga interpondrá una querella criminal contra el jugador. Me parece muy bien porque no se deben permitir estos comentarios que no hacen más que alentar el odio y la frustración por quienes no consiguieron por méritos propios un resultado más favorable el año pasado. Badiola el día 20 esperemos deje la Real. Será un día crucial. Mientras tanto desvía la atención de sus propios problemas (que no son pocos) como el proceso concursal en que se halla inmerso este equipo clásico donde los haya del fútbol español. Suerte a la Real, merece estar donde le corresponde, Badiola...descansa un poquito en casa y relajate.